El pivote se entrena con la Selección Argentina en Las Vegas y sueña con la posibilidad de meterse en la lista final para los Juegos Olímpicos de Tokio.

  Está claro que en la Selección Argentina hay varios números puestos de cara a los Juegos Olímpicos de Tokio 2021. En esta preparación se apunta principalmente a que el engranaje vuelva a funcionar a la prefección, pero también hay algunos que tienen un desafío personal: ganarse un lugar entre los 12. En esa situación está Francisco Caffaro y charló con Básquet Plus acerca de sus sensaciones y su experiencia en su primer encuentro fuerte con la mayor Albiceleste.

-¿Cuáles fueron tus sensaciones después de volver a encontrarte con la Selección?

– Es algo nuevo. Estuve una sola vez con este grupo y fue una sola semana de entrenamiento. Tuve que acostumbrarme a un sistema de juego al que la gran mayoría están acostumbrados, pero estoy muy contento de estar acá.

-¿Te costó acoplarte?

– No. Estamos haciendo un grupo de sistemas por día. Algunas veces es un poco confuso, pero nada tan complicado de absorber.

– Fuiste parte de ese proceso de selecciones de inferiores y una parte de esos sistemas ya tuviste que ejecutarlos…

– Lo hemos hecho. Básicamente en todas las categorías hacés algo similar, pero nada al nivel y la complejidad de lo que se hace acá.

-¿Cómo te sentís emocionalmente al estar en este grupo que fue subacampeón del mundo?

– Estoy muy contento de poder aprender. De Luis más que nada, pero no solo de él. Facu tuvo mucha participación con los Nuggets y estuvo alrededor de jugadores del mejor nivel. Lapro también. No son del estilo que tengo yo, pero no solo hay que aprender de los que juegan en tus posiciones. Todos tienen algo que enseñarte.

-¿Ya te empezó a hablar Scola?

– Es muy buen maestro. Siempre tiene algo que decir y corregir para ayudarte y hacerte mejor. Estoy dispuesto a escuchar y absorber.

– Desde la última vez que hablamos, estoy en una situación similar. No te pude ver jugar. ¿Cómo llegás a esta preparación?

– Me siento bien. Yo tampoco me veo jugar hace mucho, no tuve la competencia que quiero y que me gustaría. Después de todas las lesiones, en Virgina me tocó cada tanto, y no al nivel que me gustaría tener a mí. Me lo tengo que ganar. Estoy bien, mi cuerpo se siente bien. La rodilla por ahí molesta un poco, pero lo normal. Trato de aprender cómo trabaja el cuerpo para no estar tanto tiempo sentado de nuevo.

-¿Cuál es tu plan para la temporada que viene independientemente de los Juegos? ¿Te planteaste la posibilidad de irte para jugar más en otro lado?

– No, estoy contento con Virginia y con el staff. Sobre todo, por cómo me tratan. En la primera lesión que tuve, no me dolía esa rodilla, sino la otra. Ellos me hicieron una resonancia en las dos y vieron que era algo grave en la izquierda. Era una fisura en el fémur que a corto plazo me iba a dejar sentado mucho tiempo. Me operaron sin importarles que yo por nueve meses no le iba a dar nada desde lo deportivo. Siempre ponen la salud del jugador como prioridad y me gusta estar en un lugar donde le prestan atención a esas cosas. Ahora, tengo la cabeza en los juegos y en entrenar para poder meterme entre los 12. Una vez que vuelva, tengo tiempo hasta que empiece la temporada y me prepararé para lo que necesiten de mí.

-¿Le pudiste sacar el jugo a todo lo que no fue jugar?

– Mi primer año fue el más complicado en cuanto a básquet por los nueve meses sin entrenar. Quizá hubiese sido todavía más complicado si tenía que estar al cien por ciento en el básquet y en lo académico. Mi foco estuvo más en el estudio y en explorar la vida universitaria para aprender cómo funcionan las cosas allá y saber a dónde me iba a meter cuando me recuperara. Eso hizo que el proceso de Australia a Estados Unidos sea más tranquilo. En las otras lesiones tuve muy mentalizado en hacer trabajos de recuperación.

-¿Cómo es la situación del equipo para el año que viene?

– Se nos fueron seis jugadores del año pasado. Tres de ellos se transfirieron a otras universidades, dos estuvieron en el Draft Combine y el otro, que era el que jugaba en mi posición, se graduó y está trabajando con equipos de la NBA pero no con tanta proyección. Eso me ayuda mucho. En mi posición somos solamente dos con un chico que vino un año después que yo. Somos algo distintos y podemos agregar cosas diferentes al equipo. Me da la sensación de que los dos vamos a sumar y tener buenos minutos, lo que me pone muy contento de tener la oportunidad de jugar.

-¿Cambiaste mucho de aquél Mundial U19?

– No fue uno de mis mejores torneos con la selección. Venía con mucho tiempo sin jugar y sin entrenar por la lesión de la rodilla. Fue un torneo rústico, pero tuve un buen rendimiento en cuanto al nivel que estaba. Día a día estoy mejorando en lo que hago, en ese juego de poste bajo y físico. Mejoré otros aspectos como la defensa, el tiro. No me siento cómodo tirando, prefiero jugar en el poste, pero quiero incorporar el tiro. En la selección no me enfoco tanto en eso porque estás en un equipo en el que le apuntás a tu rol, pero en Virginia si trabajo mucho en eso.

– Para un pivote sumar el tiro de tres puntos te convierte en otra cosa completamente distinta en cuanto a potencial…

– Es algo en lo que trabajo mucho. Considero que si me ponés en el poste bajo puedo sacar diferencias y atraer otras marcas para dejar un compañero abierto y si es en un uno contra uno tomar un buen tiro cercano al aro, ese es mi juego. Si a eso le agrego un buen tiro, será un factor importante para mí y para el equipo.

– Yo te veo con altas chances de llegar a Tokio, ¿te tiene ansioso ese tema y tratás de no pensarlo demasiado o es la zanahoria para motivarte?

– Yo confío en mi mismo y siempre pienso que tengo chances. Todos la tienen, no soy solo yo y sé que tengo que luchar por un puesto. No me siento cómodo pensando que estoy adentro o afuera. Voy a entrenar hasta que me toque volver a casa o ir a Tokio y lo haré siempre al nivel más alto que pueda. Si me toca ir a casa, voy a saber que di el 100 por ciento. Un poco ansioso si, es algo con lo que uno sueña y es la razón por la que estoy acá, pero no es algo que me coma la cabeza. Si no voy a Tokio no me voy a deprimir, miro siempre al próximo paso sin bajar la cabeza.

– Jugar un Juego Olímpico con 20 años y con un compañero como Bolmaro supongo que sería algo especial para los dos, sobre todo porque hay expectativa con esa camada del 2000. ¿Por ese lado lo ves como algo significativo?

– Siempre es lindo representar a Argentina y sería lindo representar a mi camada y a mis compañeros, pero no es algo en la que pienso. Estoy acá para representar al país. No es mi motivo o mi razón ir al torneo con Leandro. Obviamente me encanta la posibilidad y me gustaría que a futuro seríamos todavía más de mi camada, pero no es el foco ese.

-¿Qué creés que podes aportar en tu rol?

– Si Marcos o Tayavek tienen problemas de faltas y me toca entrar tengo que estar ahí. Todos los partidos son distintos. Mi rol está bastante claro. No me lo dijo nadie, sino que tenemos jugadores que toman la pelota en la ofensiva y nos aportan mucho. Mi rol estará en cortinar para generar espacios con la caída. El típico papel del pivote: cortinas, caídas, rebotes y defensa. El trabajo sucio.

-¿Tenés ganas de medirte con los jugadores más importantes del mundo FIBA?

– Sí, obviamente. Yo tengo más que claro cuando un jugador es mejor que yo. Vamos a jugar un amistoso contra Estados Unidos, me encantan los desafíos. No se si para ver donde estoy porque lo sé, pero más que nada para tener la experiencia y aprender. Si Adebayo me hace un movimiento que no sé cómo lo hizo, voy a tratar de aprenderlo. No me voy a asustar con nadie. Siempre voy a dar el 100 por ciento.

-¿Todavía no tenés tanto la NBA en la cabeza o cada vez un poco más?

– No mucho. Obviamente que es a donde quiero llegar, pero con lo que demostré hasta ahora no estoy en ese nivel. Mi plan es cinco años totales en la Universidad, son dos años más de juego. Estoy en una de las mejores conferencias y tengo competencia NBA todo el tiempo. Generalmente llegamos al MArch Madness y hay jugadores que van a ser parte de la liga años posteriores. Estar en ese escenario te ilusiona. Si el año que viene me va bien y demuestro que puedo jugar y mi progreso, no es algo lejano o imposible. Si que tengo que trbajar y demostrar que puedo.

* Entrevista gentileza: Fabián García – Básquet Plus / Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.